Una casa, un carro o tal vez el estudio podría ser el mejor legado que le dejemos a nuestros hijos, bueno, eso lo puede pensar cualquier persona, pero en mi caso el amor por el fútbol es la mejor herencia que puedo dejarle a ellos.
Llevar a mi hijo de 5 años el martes pasado a ver nuestra Selección contra Costa Rica, me hizo creer que el famoso "hijo de tigre sale pintado" no es simplemente un decir de la gente, ver su cara de asombro mientras entrabamos a la tribuna me hizo acordar de mi primer día en el Campín, aquel Millonarios-Nacional en el año 1991 en compañía de uno de mis 10 tíos, el resultado de ese partido no lo recuerdo, tengo muy mala memoria para eso, pero lo que no se me borra de la mente, es la imponencia del Nemesio en un 80% lleno de hinchas azules y unos pocos de Nacional a un costado de la tribuna oriental, recuerdo la inmensidad de la cancha y el tenue "Matáme, matáme, matáme verde matáme" en medio de un estruendoso Millos "pa pa pa" aquellos momentos que en la vida de una persona amante del fútbol, jamás olvidará.
Las palabras de un niño de 5 años en el estadio acerca del partido así como las dijo mi hijo, no son normales, no cualquier persona entiende un fuera de lugar a su edad y le grita al árbitro asistente que lo pite, Mateo lo hizo y me decía, ¿Cierto papá que era fuera de lugar? No pude responderle con palabras del nudo que se me formó en la garganta, tan solo le moví la cabeza afirmandole que tenía razón. Si "de tal palo tal astilla" y su mano en el pecho mientras sonaba el himno de Colombia me llenó el pecho de orgullo, estoy haciendo las cosas bien, le estoy enseñando a mi hijo el amor por su país, el amor por una camiseta y la pasión del fútbol, pero las cosas no quedan ahí, tengo una hija de 2 años que ve una camiseta verde por la calle y me dice "chachonal papito" haciendo referencia al club que nos gusta, el Atlético Nacional, hoy 8 horas antes del partido del Mundial Sub20 entre Colombia y México, mis dos chiquitines y yo, tenemos la camisa tricolor puesta, siendo esa nuestra forma de apoyar al equipo.
¿Qué importa si es un mundial juvenil? Mi hijo ya sabe quien es James, Muriel y Bonilla, los referentes del equipo sub20, por eso le pido a los jugadores de la selección que no jueguen pensando en su futuro equipo, que no piensen en lo que dirá la prensa, mejor haganlo por estos niños que los ven como un ejemplo y sobretodo, que los tienen como un modelo a seguir, ganen hoy y los partidos que vengan por tantos niños que como los mios, sienten algo distinto por la pelota, no es un partido cualquiera, si ganamos hoy, nos acercamos a la meta, SER CAMPEONES MUNDIALES y para mi, será mucho más fácil... Entregar mi herencia.
Mauricio Rubio Fernández
@maobogo77a




















